Cada esmeralda Gemmacol incluye documentación completa: la certificación GIC y nuestro propio Certificado de Inversión.
Cada esmeralda vendida por Gemmacol va acompañada de nuestro Certificado de Inversión, un documento formal concebido para respaldar el valor de la piedra como activo a largo plazo. Recoge su origen, sus características de calidad, la cadena de custodia y nuestra evaluación directa de su calidad como inversión, para que el comprador disponga de la documentación necesaria para conservarla, revenderla o transmitirla con total confianza.
El Certificado de Inversión Gemmacol se emite sin excepción para cada piedra que vendemos. No es un resumen, sino un registro completo: mina de origen, grado de calidad, tratamiento y una declaración directa de nuestro equipo de expertos sobre su idoneidad como inversión.
Las esmeraldas colombianas se encuentran entre las gemas de color más codiciadas del mundo. Escasas, bellas y constantemente demandadas por coleccionistas exigentes y conocedores de la alta joyería, son un valor refugio duradero y probado. El Certificado de Inversión Gemmacol es el documento que formaliza ese valor y lo protege a lo largo del tiempo.
Para los clientes que necesiten una validación adicional de terceros con fines de subasta, sucesión o institucionales, ofrecemos bajo petición informes de laboratorios reconocidos internacionalmente.
Todas las esmeraldas de Gemmacol están certificadas por el Instituto Colombiano de Gemología, una organización independiente que emite informes gemológicos fiables e imparciales y aporta valor a la gema gracias a su experiencia. La certificación ICG confirma la autenticidad, el origen y la calidad de cada piedra, ofreciendo a nuestros clientes una garantía de referencia reconocida en cada compra.
El certificado ICG se incluye con cada piedra como parte de nuestra oferta estándar: sin coste adicional y sin necesidad de solicitarlo.